La inteligencia artificial no reemplaza la confianza en los años de experiencia
- Fernanda Siqueira

- 1 jul
- 1 min de lectura

Siempre digo que, como abogada, ofrezco a mis clientes un bien invaluable: la confianza.
Y esto se refleja en mi forma de trabajar: durante 11 años he estado al servicio de un cliente europeo que posee empresas en Italia y España, las cuales, a su vez, son socias en empresas que abrimos para él en Brasil.
Por lo tanto, cuando se producen cambios en la estructura corporativa de empresas italianas y europeas, él me envía estos documentos para su análisis (paso 1 de mis servicios) para que podamos realizar las actualizaciones corporativas correspondientes en Brasil.
Como domino el inglés y el español, puedo leer y comprender los documentos en italiano, lo que le ahorra tiempo y traducciones innecesarias.
Actualmente, este análisis de documentos extranjeros se puede realizar mediante inteligencia artificial (IA). Pero, ¿cómo le informo a mi cliente que analicé sus documentos con esta herramienta?
Además, cuando comencé a prestarle mis servicios hace 11 años, la IA no existía. Y él tenía que confiar en mí para que yo realizara el servicio.
Hoy utilizo la IA para optimizar mis servicios, pero jamás le delegaría una tarea crucial de mi trabajo. Y mi cliente lo sabe.
Les dejo con esta reflexión sobre la IA frente a la confianza; ¡agradecería leer sus opiniones sobre este tema en los comentarios!




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